Como organización ambiental, valoramos profundamente el esfuerzo de muchos docentes que, desde sus aulas, promueven el reciclaje, la reutilización y el cuidado de la naturaleza.

Sabemos que detrás de muchas actividades existe un genuino interés por educar y generar conciencia en niños, niñas y jóvenes. Precisamente por ello, creemos que existe una oportunidad para avanzar un paso más: que estas prácticas también sean coherentes con las actividades y celebraciones que se desarrollan durante el año escolar.
Día del Libro, Halloween, Fiestas Patrias, Navidad y otras actividades suelen implicar el uso de grandes cantidades de goma eva, cartulinas plastificadas, papeles metálicos, plásticos y otros materiales de difícil reciclaje o de un solo uso. Esto puede resultar contradictorio cuando, al mismo tiempo, se enseña a los estudiantes la importancia de reducir y reciclar nuestros residuos.
Entendemos que no es sencillo modificar prácticas que se han realizado históricamente en los establecimientos y que pueden existir docentes que buscan hacer un aporte ambiental desde sus propias iniciativas. La intención no es desconocer ese esfuerzo, sino justamente fortalecerlo y hacerlo parte de una mirada institucional.
Por ello, recomendamos que los establecimientos educacionales puedan revisar progresivamente sus listas de útiles y los materiales utilizados en actividades escolares, privilegiando alternativas reutilizables, reciclables, biodegradables o de menor impacto ambiental, evitando cuando sea posible los plásticos de un solo uso y materiales que no tienen una adecuada posibilidad de reciclaje. Educar para el cuidado de la naturaleza también significa dar el ejemplo en los espacios donde niños y jóvenes aprenden y participan.
Carta al Director – Diario El Líder del el Mercurio – 30 de Mayo 2026
Equipo Ojos de Mar

