Tras las intensas precipitaciones y el aluvión ocurrido en la Región Metropolitana, una gran cantidad de residuos llegó hasta la costa de San Antonio, arrastrada por el río Maipo. Frente a esta emergencia ambiental, Fundación Ojos de Mar, junto a ONG Playeras, Parley Chile y gracias más de un centenar de voluntarios, hicieron posible una jornada de limpieza que permitió retirar 1.462,1 kilos de residuos de la playa de Llolleo.
La playa de Llolleo se convirtió en escenario de una preocupante acumulación de basura luego de las últimas lluvias, que arrastraron desde la cuenca del río Maipo diversos desechos hasta la desembocadura y el borde costero de San Antonio. Plásticos, plumavit, vidrios y hasta un semáforo, junto con otros residuos quedaron dispersos en la playa, en un sector de gran importancia ecológica por la gran cantidad de aves playeras que llegan a alimentarse acá cada año y cercano al humedal Ojos de Mar.
Frente a esta situación, la comunidad respondió con organización y compromiso. Más de 100 personas participaron en una extensa jornada de limpieza durante la mañana, demostrando que la protección de nuestro patrimonio natural requiere de acciones concretas, colaboración y una ciudadanía activa.
La convocatoria fue impulsada por Fundación Ojos de Mar, ONG Playeras y Parley Chile, organizaciones que trabajan por la protección de los ecosistemas y la reducción de la contaminación por residuos. Gracias al esfuerzo colectivo, se logró retirar un total de 1.462,1 kilos de basura en una sola jornada, un resultado significativo frente a la magnitud de la emergencia.

Una jornada de acción colectiva por nuestro patrimonio natural
La actividad fue posible gracias a la participación de voluntarios y al apoyo de distintas personas y organizaciones que contribuyeron a hacer posible el operativo. La empresa Bonum Terrae facilitó un camión con tolva para el retiro de los residuos, mientras que Pharmapuerto colaboró con un botiquín de primeros auxilios para el cuidado de los participantes. PTTRadio, por su parte, apoyó la coordinación de las labores mediante equipos de comunicación que quedarán para otras instancias que seguro se vendrán en el humedal.
También agradecemos a los filmmaker aficionados por el registro audiovisual realizado con dron, que permitió documentar la magnitud de la acumulación de residuos y el trabajo desarrollado durante la jornada.
En cuanto a la disposición final de los desechos, la Municipalidad de San Antonio facilitó un permiso de ingreso al vertedero equivalente a solo un viaje, lo que permitió avanzar en el retiro de parte de los residuos recolectados luego de la presión en prensa Nacional como Mega Noticias y Chv que estuvieron reportando de la situación en la semana. Sin embargo, la capacidad de traslado disponible no fue suficiente para retirar la totalidad de los residuos acumulada, por lo que una cantidad importante permaneció pendiente de gestión que desde Ojos de Mar estaremos pendientes a que se retiren a la brevedad.
Esta situación evidencia la necesidad de que las instituciones públicas tengan una mejor disposición para responder de manera oportuna a emergencias ambientales de esta magnitud y asegurar una gestión adecuada de los residuos, donde las comunidades solas no pueden llevarse el peso completo de estas labores que son deberes del Municipio y la Gobernación Marítima.
La emergencia no termina con la limpieza
Aunque el retiro de casi una tonelada y media de residuos representa un avance importante, la jornada permitió constatar que todavía queda una cantidad significativa de residuos en la playa de Llolleo. Por ello, desde Fundación Ojos de Mar hacemos un llamado a continuar sumando esfuerzos para recuperar este espacio y avanzar hacia una solución que permita retirar y gestionar adecuadamente los desechos que aún permanecen en el lugar.
Asimismo, es importante comprender que, aunque las lluvias y las crecidas del río Maipo pueden transportar grandes cantidades de residuos hasta la costa, no toda la basura presente en nuestras playas llega arrastrada por el río sino que también por marejadas. La contaminación también está relacionada con prácticas humanas, el manejo inadecuado de los residuos en alta mar y la falta de responsabilidad en su disposición, así como también la falta de gestión en la cuenca del Maipo, donde Gobernadores de ambas regiones hace pocos meses atrás suscribieron un acuerdo que donde se comprometían a realizar gestiones por la protección del maipo pero que en la práctica poco se ve de esos acuerdos en la desembocadura.
Llolleo es playa y la vamos a cuidar
Desde Fundación Ojos de Mar agradecemos profundamente a cada persona que participó y las que han participado en ocasiones anteriores, a las organizaciones convocantes y a quienes aportaron recursos, materiales y apoyo logístico para concretar esta jornada.
La experiencia demuestra que, cuando la comunidad se organiza, es posible generar cambios concretos y defender aquello que nos pertenece a todos. Sin embargo, también nos recuerda que las limpiezas comunitarias no pueden reemplazar una gestión integral de los residuos ni la responsabilidad de prevenir que estos lleguen a nuestros ecosistemas.
Seguiremos impulsando acciones de recuperación, educación ambiental y colaboración territorial para proteger la playa de Llolleo, el humedal Ojos de Mar y toda la biodiversidad que depende de estos espacios. Porque Llolleo es playa, es territorio y es patrimonio natural. Cuidarlo es una responsabilidad compartida, la naturaleza no necesita solamente que la admiremos necesita que la cuidemos y accionemos

