Con colores vibrantes, trabajo colaborativo y un profundo mensaje ambiental, Tejas Verdes se llenó de arte y conciencia gracias al hermoso mural comunitario que dio inicio al Festival. Más de 30 personas en su mayoría jovénes que por primera vez asistían a una instancia así y amantes de la naturaleza junto a nuestro equipo, participaron activamente en la creación de esta obra, que fue finalizada en tan solo tres horas, demostrando que cuando la comunidad se une por una causa común, los resultados son extraordinarios.
Un diseño con identidad y compromiso
El mural fue diseñado y guiado por la artista Jesú Mallea, integrante del equipo de la Fundación Ojos de Mar, organización que ha desarrollado múltiples intervenciones artísticas colaborativas con enfoque socioambiental en la zona.
En esta ocasión, la obra tuvo como eje central a los polluelos de pilpilén, una especie emblemática que nidifica en la desembocadura del río Maipo y que recientemente ha marcado un hito histórico por sus nacimientos en el sector inspirada en una foto tomada por un vecino y guardián del sector.
El mural no solo retrata la ternura y fragilidad de estas aves en su etapa de crecimiento, sino que también releva un mensaje clave: la importancia de la vegetación de las dunas del humedal como refugio natural para las especies y la urgencia de promover la tenencia responsable de mascotas, especialmente en zonas de alto valor ecológico.
Arte que refleja un ecosistema único
La intervención artística se enmarca en la celebración del Festival de Aves del Maipo, que pone en valor la riqueza de la desembocadura del río Maipo, uno de los humedales más importantes del país.
Este ecosistema ha registrado 196 especies de aves, siendo el segundo sitio con mayor biodiversidad de Chile, después de la desembocadura del río Lluta en Arica. Aves migratorias y residentes utilizan este territorio como sitio de reproducción, alimentación y descanso, convirtiéndolo en un corredor biológico esencial, que incorpora todos sus ambientes tanto en la comuna de Santo Domingo como en San Antonio.
El mural simboliza esa conexión entre naturaleza y comunidad, recordando que la conservación también se construye desde el arte, la educación ambiental y la participación ciudadana.
Un inicio lleno de color para el festival
La jornada inaugural marcó el comienzo de un fin de semana cargado de actividades gratuitas en Llolleo y Santo Domingo, incluyendo, y sigue esté Sábado y domingo en la región metropolitana.
Avistamientos guiados de aves
Recorridos y desafíos ambientales
Charlas ornitología y conservación
Stands interactivos y material educativo
El festival continuará en otras comunas de la cuenca del Maipo, integrando ciencia, arte y comunidad en una celebración que promueve el respeto y cuidado por el patrimonio natural.
El mural de Tejas Verdes queda ahora como un símbolo permanente de este compromiso colectivo, un recordatorio de que proteger los humedales y sus aves es una tarea compartida, esperando que cada año podamos seguir aumentando el número de polluelos que logran sobrevivir en la temporada de verano.
Porque cuando el arte se une con la naturaleza y la comunidad, el resultado no solo embellece un muro… también fortalece la conciencia ambiental de todo un territorio.